Acudir a la llamada

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Quizás es una de las partes más complicadas de enseñar a nuestro perro y que se basa en el vínculo que tengamos con él.

Principalmente para que un perro acuda a la llamada, lo más importante es que le guste estar a nuestro lado. Si esto no se cumple, difícilmente funcionará.

Estas son las claves importantes para que funcione:

  • Enseñarle una orden y relacionarla al hecho de acudir. La orden siempre tiene que ser la misma y hay que premiar siempre al perro efusivamente por cumplirla.
  • El lenguaje corporal es muy importante. Si llamamos a un perro mirando hacia él, le estamos diciendo que se quede quieto. Si andamos hacia él, le estamos animando a que siga el mismo sentido que nosotros (y que se aleje). Lo que hay que hacer es girarse en le sentido que queremos que vaya el perro y llamarlo, una vez empiece a venir lo animaremos con palmadas o silbidos cortos. Para potenciar aún más la llamada en situaciones difíciles podemos andar alejándonos del perro, o incluso correr.
  • Nunca castigar al perro cuando acude a la llamada. Aunque tarde, o se haya dedicado a perseguir conejos o oler un pipi y nos hayamos enfadado mucho, si finalmente acude y lo castigamos, lo único que entenderá es que venir junto a nosotros en ocasiones es peligroso.
  • Es muy importante llamar al perro varias veces para premiarlo y luego volverlo a soltar. Si esperamos al final del paseo para llamarlo, atarlo e irnos para casa, estamos aplicando un castigo (llamada = fin de diversión).
  • Podemos potenciar la llamada, llamando al perro y premiándolo cada vez que nos mire mientras está suelto. Esto hará que esté más pendiente de nosotros y nos mire más veces.
  • Otro ejercicio que potencia la llamada, es esconderse cuando el perro esté distraído (teniendo en cuenta de no perderle de vista), y esperar a que nos encuentre para premiarlo efusivamente. Hay que ir observando sus movimientos, si se aleja, le daremos pequeñas pistas (silbidos, palmadas…) para que no se pierda.

Lo que siempre hay que tener en cuenta, es que aunque tengamos el perro más fiable a la llamada, y que nunca ha fallado, siempre puede haber un día en que no responda, por lo que, a no ser que el entorno sea muy seguro no debemos soltar al perro bajo ninguna circunstancia. Y si un día no responde no debemos regañarlo o tomar represalias. Al fin y al cabo son perros y no robots y al igual que nosotros, también pueden tener un malndia.

Aquí os dejamos varios articulos relacionados con el tema.

Juegos para practicar la LLAMADA

Como conseguir que mi perro venga cuando le llamo

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