Segundo perro, hora de las presentaciones

Crear o vivir en un hogar con varios perros puede ser una experiencia satisfactoria y pacífica, o puede estar repleta de peleas, problemas, y miedo. En las próximas páginas, encontrarás información que te asistirá en el caso que estés considerando incorporar un nuevo perro a tu familia, o si ya vives en una casa con varios perros.

La hora del primer encuentro

Realizar las presentaciones en forma correcta puede hacer una gran diferencia en si la paz reinará desde el principio, o si las peleas comenzarán inmediatamente. En lo posible, presenta a dos perros en un entorno neutral, como ser un parque. Pide la ayuda de un asistente, de preferencia un miembro de tu familia, para que te ayude a manejar una de las correas. Debes mantener a cada perro con su correa floja; la tensión en la correa comunica una necesidad de tener cuidado, y el riesgo de peligro. Mantén tu lenguaje corporal relajado y tranquilo. Permite que los perros se huelan, y que caminen en círculos alrededor del otro. Trata de mantener las correas tan desenredadas como se pueda, y camina junto al perro. No transmitas tensión, ansiedad, ni corrección a través de las correas. Felicita a cada perro en forma calmada.

Sepárense cada uno con un perro, regresen, y permitan a los perros repetir los saludos. Repite esto varias veces hasta que los perros se sientan cómodos y relajados. Podéis realizar un pequeño paseo con los dos perros para que vayan en paralelo, es la mejor forma para que se acepten uno a otro.  Una vez en casa permite que el perro que ya vivía en la casa entre primero a la casa y al jardín. Es importante que no olvides de que tu primer perro es el importante, sigue las mismas rutinas y dedícale el mismo afecto que hasta ahora. El segundo perro no lo ha tenido nunca y por tanto no lo echará en falta, en cambio pronto se acostumbrará a ello. Y sobretodo haz que tus acciones sean calmadas, normales, y reconfortantes. No te pongas nervioso ni fuerces ninguna situación. Es la fórmula ideal para que la relación funcione.

Comprende lo que hacen los perros

Aprende a leer y a interpretar correctamente el lenguaje corporal canino . Es muy diferente que el nuestro. Puedes leer nuestro artículo de Señales de Calma. Poco a poco irás aprendiendo a leer su lenguaje.

Aprender a leer y a comprender el comportamiento de tu perro te ayudará a decidir cuándo es momento para intervenir en una situación determinada. Esto es muy importante cuando ves dos perros interactuar entre sí las primeras veces. Algunos gestos y posturas son normales, y deberían ser ignoradas, a menos que desencadene en una pelea seria. Reverencias de juego, ladridos, giros, e incluso mordidas suaves son buenas señales de que los perros se están aceptando mutuamente como compañeros de juego. También podrían perseguirse. Estas son formas en las que los perros prueban las aguas para conocerse mutuamente.

Las edades de los perros juegan un papel preponderante en el tipo de comportamiento que podrías esperar. Un perro viejo tiene el derecho a gruñir, morder, empujar, o ladrar al cachorro, siempre y cuando no propense un daño físico verdadero. Muy raramente un perro adulto lastimará a un cachorro pequeño. Esto violaría los instintos de supervivencia enraizados profundamente, que permiten que todas las especies se propaguen sin importar cuán molestos sean los pequeños. Ten fe, y permite que tu perro más viejo discipline a tu cachorro. Los resultados te soprenderán – y te inspirarán!

Los juegos entre perros son bruscos y físicos. Permite que los perros jueguen como perros. No caigas en el error de corregir o prohibir el juego brusco. Esto enseñará al perro que interactuar con el otro es algo peligroso. Tus esfuerzos por mantener la paz puede causar más problemas que los que corrigen. Los perros se agarran, se golpean, y se brincan, se empujan, se avientan, y se gruñen o ladran, todo a manera de juego. Es perfectamente correcto limitar el juego brusco al jardín, de forma que los perros no destruyan la casa en medio de su entusiasmo. Pero es un error el impedir la interacción canina natural.

También es un error el mantener a los perros de la familia separados mediante mallas o puertas. Esto lleva a frustración, estrés, peleas a través de la malla, y en última instancia, a peleas verdaderas cuando a los perros finalmente se les permite estar juntos.

Conflictos a evitar los primeros meses

Las primeras impresiones son las que cuentan. Por eso es importante evitar cualquier punto de conflicto entre nuestros dos compañeros. En la mayoría de perros, la comida y los juguetes suelen ser puntos de conflicto los primeros días, así que para evitar peleas o tensiones los primeros días te recomendamos dar comidas separadas, harás que ambos coman más relajados y empiecen a confiar. No olvides que tu nuevo compañero debe pasar su período de “calma” o de adaptación así que evitemos esos momentos que le puedan provocar más estrés de lo necesario.

Lo mismo puede surgir con los juguetes. Así que hasta que no conozcas como es su relación no les dejes juguetes que puedan llevar a una pelea. Poquito a poco podrás ir dejandoles juguetes para ver como reaccionan.

El aprendizaje por imitación

Los perros aprenden mucho más de ellos mismos que lo que nosotros podamos enseñarles. Es por eso que un nuevo compañero equilibrado puede ser muchas veces una buena terapia para un perro inseguro o miedoso, y a la inversa. El nuevo compañero equilibrado y tranquilo le va a transmitir esa seguridad que a nuestro otro compañero le falta, mucho mejor y más rápido que nosotros!

La mejor elección

Por esas razones y muchas otras es por lo que debemos estudiar siempre la mejor opción para nuestro nuevo compañero. Y garantizar así un equilibrio perfecto en nuestra familia. Es importante que te dejes asesorar, y que conozcas muy bien el carácter de tu perro y así como del nuevo miembro.  Debes tener en cuenta también factores como si está o no castrado, dos machos castrados pueden convivir mejor que dos que no lo están. Y un macho castrado y una hembra castrada puede ser una combinación perfecta, además de que no deberás sufrir ni preocuparte por los celos. Sólo así conseguirás esa felicidad perrunil que tanto nos gusta.